
Data Stream es una instalación inmersiva que explora cómo el cuerpo, el sonido, la imagen y el dato se entrelazan en la era de la hiperconexión. Utilizando tecnologías como inteligencia artificial, síntesis granular, visuales generativos y sistemas de interacción en tiempo real, la obra se convierte en un entorno vivo donde el espectador no solo observa, sino que habita el flujo.
Narrativa expandida
Una arquitectura del presente sensorial
Data Stream se articula como una experiencia inmersiva compuesta por cuatro movimientos sensoriales y conceptuales. Lejos de una estructura narrativa lineal, esta secuencia opera como un mapa emocional del presente digital, donde el cuerpo, la abstracción, los datos y el colapso se entrelazan para revelar distintos momentos de la existencia contemporánea.
Cada capítulo puede experimentarse como una capa autónoma, pero su conjunto revela una reflexión más profunda sobre la tecnologización del vivir. Es una narrativa expandida que propone al espectador transitar desde la intimidad de la autoimagen digital hasta el colapso del entendimiento, pasando por la especulación estética y el dato crudo. En este recorrido no hay trama, sino tensión continua.






